Evidencia

La estación fantasma

  23 de Octubre de 2019        Gabriel Bianchini

Estación clausurada y morada de las Brujas de Balvanera. Esta es la historia de la amputada estación de subte que aún alberga vida, o al menos personas.

La estación Pasco Sur, una de las llamadas “estaciones fantasma” de la línea A del Subte de Buenos Aires fue clausurada en 1953. Era, allá por la época en que se inauguró, el andén opuesto a la actual semiestación Pasco que se encuentra a pocos metros, y no exactamente enfrentado como en la mayoría de las estaciones. Esta es una característica que compartía con la siguiente estación viniendo desde Plaza de Mayo: Alberti.

Se desconoce cuál fue la razón de ese particular diseño. Puede haberse debido al angostamiento de la Avenida Rivadavia en ese tramo, o a que se respetaron durante su planeamiento las ubicaciones de las antiguas paradas de tranvía. También se cree que la causa fue una menor consistencia del suelo en el lugar, por lo que hubo de crear ese desfasaje entre andenes.

En 1953 se llevaron a cabo algunas reformas, consecuencia de la cuales Pasco Sur, así como Alberti Norte, fueron clausuradas. Durante un buen tiempo ambas plataformas permanecieron con sus luces apagadas a la vista del público, dando origen a múltiples versiones sobre su cierre. El andén norte de la estación Pasco siguió operando como semiestación , y actualmente la formación sólo se detiene allí cuando va en una dirección.

La versiones oficiales hablan de «cuestiones operativas» que dieron lugar al cierre. La proximidad de ambas estaciones entre sí y con la de Congreso hacían que los trenes tuvieran que arrancar y frenar casi al instante.

Otra de las hipótesis plantea que la estación, que se ubicaba justamente debajo de donde solía estar la Casa del Pueblo (sede del Partido Socialista), sufrió graves daños estructurales cuando el edificio señalado fue incendiado y destruido el 15 de abril de 1953. El posterior derrumbe del edificio pudo haber dejado inutilizable el andén.

Una estación cerrada inexplicablemente, o al menos sin unanimidad en las razones esgrimidas, no podía menos que generar una serie de leyendas urbanas. El mito más antiguo tal vez sea el que relata el fallecimiento de una muchacha que, tras el desconsuelo de haber sido abandonada por su futuro esposo en el altar, se arrojó a las vías del subterráneo desde el andén de esta estación. A veces la novia despechada se convierte en una joven a quien sus padres obligaron a casarse. Es desde ese momento que varias personas, entre las penumbras del túnel y el destello de las luces de los trenes dicen haber visto a una figura de blanco, como una novia, o un fantasma, o ambas cosas, deambular por el andén tapiado de Pasco Sur.

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